De vuelta al Rio, esperando
acontecimientos, intentando adivinar hacia donde se va a dirigir las corrientes.
Pues habrá muchos remolinos y rapidos. ¡Quién sabe! cada vez que intentas
adivinar te sorprenden con otro invento o con un cambio de actitud más brusco,
que te pone entre las cuerdas. Viendo como se acontecen los tiempos no puedo
mas que acercarme a la orilla de este rio virulento y buscar cual de las
corrientes no va a tirar la barca. Y llegar al destino sin que nadie caiga al
agua. Ardua tarea, que nunca es fácil y a la que no estás nunca preparado. Solo tienes tu instinto y acertar con la
decisión tomada. Serán tres días complejos donde el ritmo de los rápidos los marcará
el rio. Espero volver a casa con una anécdota y una sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario