Me despierto esta mañana y la primera noticia que leo es un paro que supera los 6 millones. Esto tumbaria a cualquier gobierno, pero a este parece que no. Teniendo a millares de familias con su casa encargada o desquiciados, tienendo los bancos el mayor inmobiliario deshabitado del pais y que haya en este pais familias sin casa, es inadmisible. Recordemos que aunque nuestra Constitución contempla la propiedad privada, también contempla que en situaciones excepcionales la propiedad privada se convierta en pública. Pienso que ¿si este no es el momento cual es?
Si nos vamos a la Sanidad, se han cargado la universalidad del servicio, a parte de que no todo el mundo puede acceder a la mejor atención. Poniendo como solución la privatización del servicio y teniendolo el lo que pague, el que no ya sabe, ¡que rece a Díos! Por que a la iglesia mejor que no. A estos les importa otras cosa, "y me refiero a sus dirigentes"
No veo logico que a una persona mayor que tiene una pension de 500€ le cueste una simple crema 30€ y que sólo le dura 15 días, osea un gasto de 60€/mes, mas de un 10% de su presupuesto mensual. Todo esto sin sumar otros otros gastos farmacéuticos como pastillas y calmantes. Al final nuestros mayores gastan más de un 30% de su paga en medicinas. Despues agua, luz, gas... ¿con que comen? Que se lo pregunten a Rajoy.
Si ves el conflicto que hay con la enseñanza, es tres cuartos de lo mismo. La universidad para quien pueda pagarla y la enseñanza primaria el que quiera calidad, ya sabe! A la privada o concertada. ¿Cuantos cerebros se van a perder por esta locura?
La reacción de la ciudadanía se esta dejando esperar, dormidos en un sueño abstracto que nadie comprende.
He visto hace muy poco un documental que comparaba el desastre del Titanic con esta crisis. Y la verdad que su similitud da miedo. Espero que esten equivocados, pero creo que no. Este sistema se cae y lo estan sosteniendo como sea los ricos, a cualquier precio, y cono las clases humildes y medias quienes pagan el pato.
¡Pues si! La verdad que da asco levantarse y ver tanta maldad e hipocresía.