Con la mirada perdida
intentado acorralar la respuesta,
me bombardeo con preguntas
para encontrarla.
Pero se escapa,
como agua entre las manos.
Volviendo la duda a mi cabeza,
y sin respuesta a ella.
Te vuelvo acorralar y
siempre te me escapas.
A igual un día te halle solución,
¿Y entonces me sentiré vacío?
Quizás sea mejor no atraparte,
y seguir con mi duda,
sin respuesta a la pregunta.